México en versos: una historia de música, rima y poder

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Mexico_Music_Logo4_800x251La cultura popular mexicana que vemos en la actualidad es el resultado de las interacciones que se produjeron en el período novohispano entre las distintas identidades culturales y clases sociales: indígenas, europeos, negros, jornaleros, ganaderos, hacendados, comerciantes, artesanos, etc. Fue muy importante, además del aporte español e indígena, la contribución de los inmigrantes de otras regiones de Europa, como Italia, Polonia o República Checa, lo que se puede corroborar con el uso intensivo de instrumentos como el violín, el acordeón, la caja o el bajo sexto, que no son tan populares ni en la música popular de España ni en la mayoría de los países latinoamericanos.

Los productos culturales típicamente mexicanos, como el corrido o la ranchera, pueden encontrar sus raíces en el fandango o en el romance español, pero lo cierto es que en México se crearon estilos nuevos y originales, gracias a la amalgama cultural del país.

A lo largo de la historia, el poder ha tenido mucho que ver con la producción musical en México. Los gobernantes mexicanos promocionaban o favorecían ciertos géneros musicales, particularmente los más aceptados en las altas esferas de la sociedad, como la ópera o la música clásica. Sin embargo, a partir del período revolucionario los gobernantes, más sensibles a las inquietudes del pueblo, buscaron promover una identidad nacional que vieron reflejada en el estereotipo del charro y el mariachi. Lázaro Cárdenas se preocupó especialmente en difundir este patrón cultural, y tuvo éxito en ello.

También, antes y durante la Revolución Mexicana que se inició en 1910, los caudillos militares y el pueblo llano hicieron uso de los tradicionales “corridos” para promover la insurrección popular y la burla hacia las autoridades conservadoras. Cuando las comunicaciones vía telégrafo no eran eficientes, los corridos servían como fuente de información sobre los movimientos, victorias y pérdidas de los revolucionarios. Actualmente se conocen los “corridos zapatistas” en apoyo al EZLN.

Hoy en día ha surgido un controvertido género musical que se conoce como “Narcocorrido”, en el cual se glorifican la filosofía de vida de los traficantes y contrabandistas de las regiones fronterizas.